Muchos de nosotros hemos leído cuentos en nuestra infancia. Cuentos, que en la mayoría de las veces, albergaban un objetivo educativo o moral, sin que ni siquiera nos diesemos cuenta de ello. Sin embargo, resulta interesante mirar atrás y revisar los mitos. "Caperucita Roja", que hemos releído en clase, es un buen ejemplo de esto. Como tarea podéis elegir entre a)escribir un comentario acerca de lo hablado en clase, b) reflexionar sobre otros cuentos que podáis reinterpretar, o c) escribir una segunda versión de algún cuento popular.

Sobre el cuento que se ha contado en clase, “Caperucita roja”, me he llevado una sorpresa, pues no creía yo, que según las feministas, la capa roja de caperucita simbolizaba la virginidad. Y eso que el lobo, le hiciera desnudarse y meterse en la cama con la intención de aprovecharse de ella sexualmente, me parece insólito.
Por mi forma de pensar y por cómo fue mi pasado, mi opinión respecto a los cuentos en la infancia tienen sus buenas y malas referencias.Empezando con las buenas referencias, para un niño es educativo la costumbre de la lectura, navegar a través de la imaginación, crear un pequeño mundo en el que comprender ciertas cosas.Pero comenzando con las malas referencias, primeramente es un tipo de control mental hacia un sueño que nunca llegará a ser real. ¡Príncipes y princesas siempre son felices..! Normalmente todas las personas buenas, son atractivos/as físicamente y todas las personas malas son feas. Además de todo esto, pienso yo, que con el tiempo aprendes lo que tienes que ir aprendiendo.
¿Y si un niño aprendiera lo que vive un adulto? ¿Qué sucedería en la mente de tal pequeño inocente? Todavía no entiendo la preocupación de la enseñanza a un niño/a, pero debería aprender según sus años y dependiendo de lo que le enseñes respecto a los valores de la vida.
Sobre el comentario que hemos hecho en clase, la verdad es que me ha sonado a realidad, no creo que nos podamos fiar de ninguna persona extraña y tampoco creo que los sentimientos de una niña son acordes con los de un astuto lobo como en el cuento veíamos. Nos podemos preguntar: ¿refleja el bien y el mal en una misma versión? Yo creo que le da cierto sentido a la pregunta. Lo que hemos visto claro es que el astuto lobo no iba con buenas intenciones y sin embargo Caperucita Roja simplemente quería llevar la merienda a su abuelita. Después de las consecuencias lo que nos queda saber es: ¿quién es el culpable? Eso significa que hay más de una versión, la prepotencia del astuto lobo y la inocencia y el buen ser de Caperucita.
A mí de pequeña me contaban cuentos que me perecían muy bonitos y divertidos, y más cuando los contaba la abuela. Pues lo intentaba contar poniéndole voz a todos los personajes para que fuera más divertido. Recuerdo que cuando caminaba por el campo con mis padres, siempre me decían que había que ir pronto a casa porque por la noche salía “El Sacamantecas”, pero yo nunca lo vi. Cuando estaba con mis amigas, siempre nos preguntábamos haber si alguna lo había visto y cada una daba su opinión. Era una forma de que cuando nos decían los padres que fuéramos a casa, obedeciéramos. Los cuentos eran una forma de enseñarnos a obedecer y no hablar con extraños. Siempre es bonito contar cuentos, tener ilusiones y volver a ser un poco niños. Saludos.
Era un pobre tan pobre, que ni para comer tenía y sólo se alimentaba de unas hierbas que cogía. Cada día se preguntaba ¿habrá en el mundo alguien tan pobre como yo? y cuando la vista volvió, vio a otro pobre que cogía las hierbas que el arrojó.
Con los cuentos se pretende dar una lección moral. A veces sobre la avaricia, otras sobre saber tratar al prójimo o cómo ser inteligente con respecto a situaciones complicadas. Sin embargo, deberían ceñirse más a la vida real. Aunque las historias pueden parecernos muy bonitas, no dejan de ser fantasía, porque, que un lobo se coma a alguien, se le abra la tripa o que después le cosan la tripa, y sigua viviendo, es muy irreal. También nos han inculcado mediante los cuentos, que cuando te casas ya eres feliz, cuando es más cierto, que deberían hablarnos, que en la vida real, no siempre es así. Aunque he de reconocer que gracias a algunos cuentos, nos es más fácil entender cosas. De otra manera, no captaríamos el sentido de la vida y el valor de las cosas que de verdad son necesarias e importantes.
El pastor
Éste era un pastor que vivía en el monte con sus ovejas. Un día pensó que a todo el pueblo le tenía que engañar. Empezó a chillar: "¡Que viene el lobo!¡Que viene el lobo!" Todo el pueblo se movilizó, se echo al monte a socorrerle, resultando ser falso. El pastor repitió por segunda vez. El pueblo le respondió a su llamada, que era otra vez falsa la gente se enfadó mucho con el pastor y se bajaron al pueblo. Pero un día, resulta que fue cierto el lobo vino de verdad. Empezó a chillar como otras veces, la gente no le creyó y le comió las ovejas el lobo. Esto quiere decir que no se puede ir por la vida diciendo cualquier cosa y menos mentiras porque cuando de verdad necesitas ayuda la gente no se lo cree.
Un cuento del escritor francés "La Fontaine":
Érase una vez, en un pueblo lejano, una familia muy pobre. La señora era una campesina que cuidaba de su ganado. Cada día, bajaba al pueblo para vender la leche. un día, y mientras estaba de camino hacia el pueblo, con el jarrón encima de su cabeza, se paró en el camino, y empezó a pensar: “si yo sigo vendiendo esta leche, me compraré una gallina, que me daría muchos huevos, luego los vendo para tener una baca que me dará, otras vacas y terneros, y así los vendo y tendré mucho dinero”. La campesina, sintió tanta alegría, que saltó con mucha fuerza, se calló y se rompió el jarrón y se rompieron con él todos sus sueños.
Sobre Caperucita Roja:
Según la versión del cuento, el malo es el lobo, porque nunca nos hemos puesto a pensar la versión de él. Yo creo que debemos siempre pensar en las dos versiones de un cuento, tanto en la vida real como en la ficticia. Siempre hay dos partes de una historia y para poder juzgar, tienes que oir las dos.
En general, me parece muy bien contar cuentos a los niños. Eso sí, hoy en día algunos cuentos se deberían modificar. Por ejemplo, los cuentos del príncipe azul. Está bien tener imaginación pero es demasiado irreal. Las niñas a final se lo acaban creyendo y luego se llevan el chasco de mayor. También los cuentos de la familia feliz. Hoy en día muchos niños no tienen esa familia feliz con los dos padres y los hermanos, y se pueden crear problemas de inseguridad de mayor. Hay muchos cuentos que tienen muy buena moraleja y se deben de seguir contando, para que los niños puedan aprender que hay que ser sinceros y respetuosos, pero con unos pequeños detalles cambiados.
Los cuentos, según sea el contenido,a los niños les encanta oír , ya puede que estén con casqueta que enseguida cambian de humor. Hoy en día hay cuentos que están presentados con unas ilustraciones muy preciosas.
Me parece bien contar cuentos a los niños. Lo difícil de este tema es que los niños capten todos los mensajes, pero siempre creo que se quedan con algo. En el caso de ¨Caperucita¨ es muy posible que entiendan la ¨desconfianza¨ y el ¨engaño¨, pero no se dan cuenta de que una niña, por el hecho de ser muy bonita e ingenua, pueda ser agredida o atacada.
Me parece que los cuentos, aparte de que es bueno alimentar la imaginación de los niños, también nos pueden facilitar a los adultos el hablar con ellos de temas que nos puedan costar, como puede ser el de la muerte. Conozco un cuento que no recuerdo el título, que explicaba la muerte con la naturaleza, cómo las plantas de una estación tienen que morir para que existan las de otra.
Después de haber leído el cuento de la "Caperucita Roja" en clase, nunca me había parado a pensar el verdadero significado del cuento. En resumen, tendría cuidado con las personas que no tienen respeto a la inocencia de las niñas o los niños y adolecentes. También me he dado cuenta que los cuantos que todos conocemos como "La Cenicienta", "Blanca Nieves" etc. inconscientemente fomentan ilusiones que no son reales, como la del príncipe azul o realidades que no son las cotidianas. Yo que soy mama de una niña de 3 años voy a tener mucho cuidado a la hora de elegir un cuento para mi hija.
Sobre el cuento que nos han contado hoy en clase, de que la capa roja simboliza la virginidad no me parece bien, porque yo pensaba que el blanco era la pureza, yo pienso que el rojo no significa nada por que sólo es un color más como los otros colores. Y eso de que la hace desvestir a mí no me parece normal, porque parece como que quiere hacer de ella un objeto sexual.Yo creo que el primer cuento de la “Caperucita Roja” no es para niños pequeños de tres años, eso es más para las adolescentes, para que no se confíen de los extraños que les estén hablando en las calles, aunque les digan cosas bonitas, te endulcen los oídos, no hay que pararse a hablar con ningún extraño que les hagan preguntas, por ejemplo: cómo te llamas, dónde vives, cuántos años tienes, quieres que te acompañe, etc. Yo pienso que uno debe enseñar a sus hijos a que no pueden pararse a hablar con cualquier extraño. Y si su hija le llegara a decir que alguien la está persiguiendo no hay que ignorarla, hay que hacerle caso y si es posible acompañarle para que se sienta más segura y protegida por sus padres.
Hada azul:Había una vez un hada que vivía en Escocia. Se llamaba Titania, como la reina de las hadas. Titania vivía en un árbol. Titania tenía algo diferente a las demás y es que ella era de color azul y su pelo era de color rosa. Titania era del tamaño de una uña. Un día estaba en el río y vio que unos hombres iban a talar el árbol en el que ella vivía y les preguntó: -¿Por qué queréis talar mi árbol?- dijo el hada. -Para hacer muebles- dijo el leñador. -No ves que si talas mi árbol me quedaré sin hogar, ¿dónde viviré?- dijo el hada. -Es verdad, no lo haré- dijo el leñador. El leñador no taló el árbol, por lo que el hada pudo conservar su hogar.Yo creo que este cuento se refiere a que en la vida no hay que callarse porque si no lo pierdes todo. Lo escribo porque me gusta mucho este cuento.
Los cuentos son algo divertido que cuentan las abuelas y que dejan llevar nuestra imaginación de niños a lugares mágicos y personajes míticos. Jamás he pensado que este cuento tuviese un mensaje de forma sexual. En mi opinión, hay predadores en todas partes que esperan el momento adecuado para saltar sobre su presa pero eso no quiere decir que todo el mundo es así tenemos que andar con cuidado y la confianza ciega puede llevar a la gente a su perdida.
Había una vez, tres cerditos muy valientes, que vivían en el bosque. Estaban muy contentos jugando con otros animalitos, cuando de pronto apareció un oso muy grande, avisando a todos "¡Que viene el lobo!" Los cerditos se asustaron y se pusieron a construir su casita. El más pequeño la hizo de paja, el del medio la hizo con palitos y el mayor que era más astuto, la hizo con piedras.
Continuará...
!Es curioso!,ya pueden pasar años, incluso siglos, que la malicia y la inocencia están ahí. Igual de buenas o peligrosas. Ese lobo astuto, embaucador.¿Y qué me dicen de la niña?,inocencia, ingenuidad... Creemos que este tiempo que nos toca vivir está lleno de peligros y tragedias, sin embargo, leyendo un simple cuento infantil podemos observar que el ser humano desde su creación es igual de malicioso, por decir algo...
Nunca me había parado a reflexionar sobre el cuento de "Caperucita". A pesar de la antigüedad de la obra me parece que encaja perfectamente hoy en día y aquí. Se interpreta perfectamente la intención de algunas personas, a veces mayores, que con mucho descaro cometen actos obscenos contra criaturas que todavía no han llegado a la edad de la pubertad.
Después de haber leído el cuento de Caperucita, no pensaba que el cuento fuese escrito con ese fin.
Me parece estupendo la variedad de cuentos que tenemos, ya que nos aportan educación y nos sirven como ejemplos. La vieja versión de Caperucita Roja va dirigida más bien a las adolescentes que a los niños. Ya que nos enseña que no tenemos que hablar con extraños ni confiarnos de las cosas bonitas que nos dicen.
La Lechera
El cuento trata sobre las fábulas de una joven, sobre qué destino daría al dinero que conseguiría con la venta de la leche que contenía su cántaro. Los seres humanos tendemos a hacer castillos en el aire, pero debemos poner los pies en la tierra. Estamos inmersos en una sociedad que sufre altibajos día a día, la bolsa, la carestía de la vida, la pérdida de empleo.... Por todo ello el día a día es lo único que tenemos. Conservar nuestros principios y afectos, junto a la familia es lo único seguro que tenemos.
El cuento demuestra que no podemos ir por la vida de guapos ni de inocentes, pues siempre habrá algún espabilado para aprovecharse de las personas más ingenuas.
Hoy en día, los cuentos simbolizan algo para los niños. Les lees un cuento por las noches y se emocionan de una manera que sulen hacer preguntas o te dicen que les leas otro cuento, porque los niños se lo pasan "pipa". Todos los niños suelen tener unos sueños muy bonitos que a las mañanas te suelen contar. Y a mí me parece bien que se lean cuentos a los niños, solamente por la actitud que suelen tener.
k bonito esta el cuento ok bye los kiero ok.